•Noticia
Un equipo de la UPC desarrolla un hormigón a base de azufre que permitirá realizar construcciones en la superficie de la luna
Un nuevo hormigón que substituye un de sus componentes esenciales, el agua por el azufre, es el resultado de la investigación que desde hace un tiempo desarrolla el grup de Hormigón de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona, dirigido por el doctor Ignasi Casanova.
30/03/1998
Desde hace muchos años ha habido un cierto interés por conocer las posibilidades de coordinación de la investigación en tecnologías de la construcción y los programas espaciales. En este sentido, y siempre con la vista puesta en la hipotética instalación de bases en otros planetas, los americanos y los japoneses han liderado en los últimos 10 años los estudios referentes en esta posibilidad en planetas como Marte o la Luna.
Según el doctor Casanova, el principal condicionante para el establecimiento de futuras bases en el espacio ha sido el de la minimización de costes de transporte. Por esta razón, todas las investigaciones espaciales han tenido en cuenta la denominada filosofía ISRU, es decir, la de la utilización de los recursos in-situ (In Situ Resources Utilization).
Así, ante la necesidad de establecer bases estables en la luna, el equipo de la UPC ha trabajo en investigación de un nuevo tipo de hormigón apto para la construcción de establecimientos en la luna. El principal problema para su fabricación ha sido la carencia de uno de sus elementos, el agua, que el equipo de Casanova ha substituido por un mineral abundante en la superficie lunar: el azufre.
Aplicaciones en la superficie lunar
Según el equipo, el nuevo material, cuyas cualidades serán probadas próximamente en una de las cámaras de simulación de la atmósfera lunar con que cuenta la ESA en Holanda, tiene tres aplicaciones básicas:
1. Pavimentar superficies que faciliten el transporte y las comunicaciones y que eviten la consecuencias que origina el levantamiento de polvo en la superficie lunar.
2. Construir plataformas para el aterrizaje y el despegue de las expediciones.
3. Proporcionar escudos de protección, tanto térmica como de las radiaciones a las operaciones robóticas. Los desequilibrios térmicos y la exposición a las radiaciones que se dan en la superficie de la luna hacen necesario encontrar sistemas de protección de todos los aparatos. Uno de los mejores aislantes contra estos fenómenos es el propio suelo lunar. El nuevo material serviría para darle una forma y estructura.
Ignasi Casanova
Ignasi Casanova es investigador de la Universidad Politécnica de Cataluña y miembro adscrito al Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña. Licenciado en Ciencias Geológicas (UB), es Doctor en Ciencias Planetarias (University of New Mexico, USA). Director de Investigación Cosmoquímica en el Museo de Historia Natural de Chicago e investigador del Departamento de Ciencias Geofísicas de la Universidad de Chicago. Ha recibido el Premio de investigación de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos (1990) y forma parte del Consejo Asesor en la Exploración Planetaria y Exobiología de la Agencia Europea del Espacio (ESA).
1998-03-30
1998-03-30
Síguenos en Twitter


