•Noticia
La UPC participa en la restauración de la fuente mágica de Montjuïc
Este mes de junio, la fuente vuelve a funcionar con un nuevo controlador informatizado que sincroniza juegos de agua, luz y música
30/06/1998
La Fuente Màgica de Montjuïc, uno de los monumentos más emblemáticos de Barcelona, volverá a exhibir sus juegos de agua y luz a partir del próximo 23 de junio, después de las obras de restauración que han durado dos años y que también se han llevado a cabo en las fuentes laterales y las cascadas de la avenida María Cristina. La escenografía de esta fuente, diseñada y construida en 1928-29 por el ingeniero Carles Buigas—de quien este año se conmemora el centenario de de su nacimiento—, se ha mejorado notablemente con la incorporación de un sistema de control electrónico totalmente informatizado. El Ayuntamiento de Barcelona ha encargado al ingeniero Josep Amat, catedrático de la Universidad Politécnica de Cataluña, el asesoramiento en el control informático de la fuente.
La fuente, que tiene un caudal de agua en circulación de 2.600 litros por segundo y un total de 4.760 lámparas de iluminación, dispone ahora de una nueva programación de juegos y luz que se podrán sincronizar con música y fuegos artificiales. Este sofisiticado programa informático incluye un sistema experto que permite generar automáticamente diferentes juegos escenográficos, con los sincronismos de agua-luz-música necesarios. A partir del análisis previo de la señal de audio de la pieza o las piezas musicales a interpretar, permite conseguir los efectos deseados en el momento oportuno.
Las funciones del sistema electrohidráulico de la fuente se podrán controlar desde un ordenador situado en la sala de máquinas de la fuente o bien desde una unidad de control remoto situada en el exterior, cerca de la fuente. El programa de control se ha diseñado también para facilitar el diagnóstico automático de posibles fallos y averías, para facilitar las tareas de mantenimiento de la fuente y para llevar a cabo un sistema de mantenimiento preventivo.
Se ha desarrollado un programa de simulación y representación para visualizar previamente, con calidad, sobre la pantalla del ordenador los resultados de cada programación manual o automática.
Objetivo: conservar los elementos originales
Las fuentes e instalaciones luminosas de Montjuïc, en cuya construcción trabajaron unas tres mil personas, se inauguró el 19 de mayo de 1929 con motivo de la Exposición Universal, pero durante la guerra civil dejaron de funcionar. Con el paso de los años, han sido reparadas en distintas ocasiones. A principios de los años 70, se incorporaron algunos efectos luminosos y los equipos de sonido. También se sustituyeron el tablón de control por uno electrónico con capacidad para manipular la fuente al ritmo de la música.
En la actual restauración de la Fuente Mágica, así como de las fuentes y cascadas laterales, se ha tenido un cuidado especial en respetar al máximo y conservar los elementos originales instalados el 1929 por su creador. Este ha sido unos de los objetivos prioritarios del Ayuntamiento y del investigador Josep Amat. El proyecto de restauración ha sido adjudicado a la empresa ACSA. Excepto los cinco motores eléctricos que impulsan las bombas, se han aprovechado todos los elementos hidráulicos originales.
A principios de siglo, la falta de componentes automáticos de control dificultaban encontrar solución a los problemas técnicos del funcionamiento de la fuente. Muchos de estos problemas se resolvieron, como proyectos de final de carrera, por alumnos de la entonces Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. En estos dos años de obras, se ha llevado a cabo una tarea minuciosa por conservar también los elementos aportados en aquel momento. Algunos de estos elementos, sin haberse retirado, han quedado fuera de servicio (es el caso de codificadores de posición de los prismas de colores o sensores de final de recorrido de válvulas).
1998-06-30
La fuente, que tiene un caudal de agua en circulación de 2.600 litros por segundo y un total de 4.760 lámparas de iluminación, dispone ahora de una nueva programación de juegos y luz que se podrán sincronizar con música y fuegos artificiales. Este sofisiticado programa informático incluye un sistema experto que permite generar automáticamente diferentes juegos escenográficos, con los sincronismos de agua-luz-música necesarios. A partir del análisis previo de la señal de audio de la pieza o las piezas musicales a interpretar, permite conseguir los efectos deseados en el momento oportuno.
Las funciones del sistema electrohidráulico de la fuente se podrán controlar desde un ordenador situado en la sala de máquinas de la fuente o bien desde una unidad de control remoto situada en el exterior, cerca de la fuente. El programa de control se ha diseñado también para facilitar el diagnóstico automático de posibles fallos y averías, para facilitar las tareas de mantenimiento de la fuente y para llevar a cabo un sistema de mantenimiento preventivo.
Se ha desarrollado un programa de simulación y representación para visualizar previamente, con calidad, sobre la pantalla del ordenador los resultados de cada programación manual o automática.
Objetivo: conservar los elementos originales
Las fuentes e instalaciones luminosas de Montjuïc, en cuya construcción trabajaron unas tres mil personas, se inauguró el 19 de mayo de 1929 con motivo de la Exposición Universal, pero durante la guerra civil dejaron de funcionar. Con el paso de los años, han sido reparadas en distintas ocasiones. A principios de los años 70, se incorporaron algunos efectos luminosos y los equipos de sonido. También se sustituyeron el tablón de control por uno electrónico con capacidad para manipular la fuente al ritmo de la música.
En la actual restauración de la Fuente Mágica, así como de las fuentes y cascadas laterales, se ha tenido un cuidado especial en respetar al máximo y conservar los elementos originales instalados el 1929 por su creador. Este ha sido unos de los objetivos prioritarios del Ayuntamiento y del investigador Josep Amat. El proyecto de restauración ha sido adjudicado a la empresa ACSA. Excepto los cinco motores eléctricos que impulsan las bombas, se han aprovechado todos los elementos hidráulicos originales.
A principios de siglo, la falta de componentes automáticos de control dificultaban encontrar solución a los problemas técnicos del funcionamiento de la fuente. Muchos de estos problemas se resolvieron, como proyectos de final de carrera, por alumnos de la entonces Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. En estos dos años de obras, se ha llevado a cabo una tarea minuciosa por conservar también los elementos aportados en aquel momento. Algunos de estos elementos, sin haberse retirado, han quedado fuera de servicio (es el caso de codificadores de posición de los prismas de colores o sensores de final de recorrido de válvulas).
1998-06-30
Síguenos en Twitter


