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Un equipo de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Terrassa, de la UPC, diseña un aparato para tratar enfermedades que afectan a los músicos de viento
Un grupo de investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Terrassa (ETSEIT), de los departamentos de Ingeniería Mecánica y de Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), junto con el Dr. Jaume Roset, de la Fundación Ciencia y Arte y del Instituto de Fisiología y Medicina del Arte-Terrassa, ha diseñado TEDEL 4, un aparato para tratar enfermedades que afectan a los músicos de viento.
El Dr. Jaume Roset, director de la Fundación Ciencia y Arte y médico del Instituto de Fisiología y Medicina del Arte-Terrassa -el único centro d'este tipo en España- planteó un problema al equipo de la UPC: necesitaba medir científicamente la fuerza del músculo orbicular del labio, que es el que nos permite tensar y mover los labios. Un grupo formado por los profesores Xavier Àlvarez, Antonio Viedma y Josep Maria Aulí, de los departamentos de Ingeniería Mecánica y de Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la UPC, con sede en la ETSEIT, empezaron a trabajar para encontrar una solución.
El resultado, después de un año de investigaciones, es TEDEL 4, un transductor extensiométrico para la detección de esfuerzos labiales. Este aparato permite valorar la fuerza máxima que el paciente consigue hacer con sus labios y el valor medio de esta fuerza después de que éste se haya sometido a la prueba varias veces. De esta manera se calcula el 80% del valor medio del esfuerzo y el paciente vuelve a probarlo, intentando mantener el mismo nivel de esfuerzo durante el máximo tiempo posible. La prueba permite determinar dos parámetros: la fuerza máxima y la resistencia.
Dado que la fuerza que hace el labio es relativamente pequeña de unos 400 gramos-fuerza, según los investigadores de la UPC se necesitaba un aparato muy sensible, preciso y estable. Tras diseñar diferentes prototipos, los investigadores de la ETSEIT optaron por la solución más sencilla desde el punto de vista tecnológico i la más completa de acuerdo con los objetivos y resultados, tal y como afirma Xavier Àlvarez.
Con la existencia de TEDEL 4, el Dr. Jaume Roset y la clínica que dirige disponen de una herramienta que permite diagnosticar objetivamente, aplicar el tratamiento pertinente y seguir la evolución del paciente, puesto que el sistema está dotado de un programa con capacidad bio-feeback, que hace posible visualizar el esfuerzo del paciente mediante el ordenador, y consecuentemente almacenar la información obtenida.
El proyecto no se queda sólo aquí. También se han establecido los parámetros normales para cada uno de los instrumentos de viento. Por ejemplo, un clarinetista genera entre 800 y 1.000 microdeformaciones y un trompetista entre 1.000 y 13.000 microdeformaciones.
TEDEL 4 ya está en trámite de patente aunque, por el momento, los autores del invento no tienen intención de comercializarlo. El objetivo del proyecto ha sido dotar de una herramienta útil de diagnóstico y tratamiento al Instituto de Fisiología y Medicina del Arte-Terrassa.
Lesiones
más habituales
Las enfermedades más
frecuentes entre los instrumentistas de viento son roturas del músculo
labial, sobrecargas del labio y hematomas. Las causas de las lesiones
vienen dadas por accidentes convencionales (heridas, accidentes de tráfico)
que afectan el labio y que se tratan médicamente, en general, sin
tener en cuenta la profesión del afectado y dejando secuelas graves;
también son causadas por sobreesfuerzos en el momento de tocar
el instrumento o por cambios de hábito en el músico, que
puede pasar de actuar tres horas a la semana y, de pronto, por exigencias
de agenda, pasar a entrenar más de 4 horas diarias. Esta es la
causa principal que provoca la enfermedad.
Evidentemente, el colectivo que más padece este mal es el profesional,
pero también afecta a los alumnos de escuelas de música.
El diseño de TEDEL 4 es un ejemplo de interdisciplinariedad entre la medicina y la ingeniería mecánica, o lo que se conoce como biomecánica. El Instituto de Fisiología y Medicina del Arte y el Departamento de Ingeniería Mecánica de la ETSEIT ya están estudiando la posibilidad de colaborar conjuntamente en otros proyectos, como en el diseño de un aparato para medir la intensidad y esfuerzo con el que los instrumentistas de cuerda pulsan las cuerdas con la mano izquierda para tocar las notas.
Otro estudio conjunto podría ser la investigación de un sistema que atenúe la intensidad acústica que padecen los músicos en las orquestas. Estos niveles sonoros superan a menudo los índice máximos saludables y muchos profesionales de la música acaban sordos o con pérdidas parciales de oído. Para este proyecto se contará con la colaboración del Laboratorio de Acústica de la UPC, que pertenece al Departamento de Ingeniería Mecánica del campus de Terrassa.
El
Instituto de Fisiología y Medicina del Arte
El Instituto de Fisiología y Medicina del Arte-Terrassa
nace en agosto de 1999 impulsado por tres profesionales de la medicina
que ya trabajaban conjuntamente en el ámbito de la medicina del
arte en el Hospital General de Manresa desde 1994 (crearon la Unidad Medicoquirúrgica
del Arte, actualmente en funcionamiento).
Es uno de los
pocos centros del Estado donde se atiende exclusivamente a artistas escénicos
(músicos, cantantes, bailarines y actores) desde una vertiente
pluridisciplinar (intervienen hasta 12 especialistas diferentes) y se
ofrece diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los problemas
que afectan a este colectivo.
Actualmente,
las dos instituciones trabajan conjuntamente en proyectos de investigación,
formación y divulgación en colaboración con instituciones
públicas y también con el sector privado.
2002-05-31
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