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Artículo publicado en la revista Informacions 249 (febrero 2012)
Qué, quién, cómo... en los mercados de Barcelona
En Barcelona, los grupos mayoritarios que van más al mercado a comprar son mujeres y hombres jubilados de entre 50 y 64 años. El gasto medio en una compra habitual es de 42,25 euros y se concentra principalmente en pescado, fruta, verdura y carnes.
02/04/2012
Estas son las principales conclusiones del estudio titulado “Mercados municipales de Barcelona. Usuarios y puestistas: hábitos de compra y tendencias futuras”, un trabajo final de carrera de las estudiantes Paula Andrino y Marta Moneo, de la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona de la Universitat Politècnica de Catalunya. BarcelonaTech (UPC), dirigido por los profesores M. Carmen Barco y Zein Kallas.
Las estudiantes querían comprobar “si el estilo de vida, cada vez más acelerado, de la sociedad actual está repercutiendo en los hábitos de consumo de la población barcelonesa y en la dedicación en el momento de comprar alimentos”, afirma Marta Moneo. Pusieron la atención sobre los mercados, añade la estudiante, ya que son “un símbolo tradicional de venta de productos frescos de calidad y espacios de comunicación de intercambio entre barrios y ciudadanía”.
El trabajo les ha servido para “aprender cómo funciona la elaboración de un estudio de mercada y como se utilizan las herramientas y los programas básicos para hacer la valoración”. A través de 230 encuestas a personas consumidoras y a 117 personas trabajadoras de puestos de los 39 mercados municipales de Barcelona, se ha obtenido el perfil de los usuarios y usuarias de este tipo de establecimientos. Según las conclusiones del estudio, más de la mitad de la población barcelonesa hace como mínimo alguna compra en el mercado durante la semana. La mayoría de usuarios tienen estudios primarios y un nivel socioeconómico bajo. Los estudiantes son el colectivo que menos los utiliza, ya que el 83% compran habitualmente en supermercados.
La oferta de alimentos frescos, la calidad, poder encontrar el mismo producto en diferentes puestos y la posibilidad de obtener productos de payés son los aspectos más bien valorados por los consumidores. En opinión de las personas que trabajan en los puestos, quienes reconocen que la clientela está disminuyendo, es necesario fomentar entre los jóvenes la compra y la cocina de mercado, y reformular los horarios. También reclaman una mejor accesibilidad y bajar los impuestos por tener un puesto.
Las estudiantes querían comprobar “si el estilo de vida, cada vez más acelerado, de la sociedad actual está repercutiendo en los hábitos de consumo de la población barcelonesa y en la dedicación en el momento de comprar alimentos”, afirma Marta Moneo. Pusieron la atención sobre los mercados, añade la estudiante, ya que son “un símbolo tradicional de venta de productos frescos de calidad y espacios de comunicación de intercambio entre barrios y ciudadanía”.
El trabajo les ha servido para “aprender cómo funciona la elaboración de un estudio de mercada y como se utilizan las herramientas y los programas básicos para hacer la valoración”. A través de 230 encuestas a personas consumidoras y a 117 personas trabajadoras de puestos de los 39 mercados municipales de Barcelona, se ha obtenido el perfil de los usuarios y usuarias de este tipo de establecimientos. Según las conclusiones del estudio, más de la mitad de la población barcelonesa hace como mínimo alguna compra en el mercado durante la semana. La mayoría de usuarios tienen estudios primarios y un nivel socioeconómico bajo. Los estudiantes son el colectivo que menos los utiliza, ya que el 83% compran habitualmente en supermercados.
El tiquet más elevado, en Horta-Guinardó
Sant Martí y el Eixample —donde hay más usuarios de mercados alimentarios— son los distritos que más presentan un tiquet de compra media inferior a 20 euros (un 33 % y un 20 % respectivamente), mientras que en el distrito de Horta-Guinardó es donde éste es más elevado, superior a 90 euros en un 20% de los casos. Los mercados más frecuentados son el de la Sagrada Família y el de la Boqueria, con un 13,51% de personas, mientras que el de Ciutat Meridiana es el menos frecuentado, con un 0,68%.La oferta de alimentos frescos, la calidad, poder encontrar el mismo producto en diferentes puestos y la posibilidad de obtener productos de payés son los aspectos más bien valorados por los consumidores. En opinión de las personas que trabajan en los puestos, quienes reconocen que la clientela está disminuyendo, es necesario fomentar entre los jóvenes la compra y la cocina de mercado, y reformular los horarios. También reclaman una mejor accesibilidad y bajar los impuestos por tener un puesto.
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Revista Informacions, número 249 (en catalán) [pdf]
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